
0831 | oMLX en Swift, Superagent, Maritime y Ulpaso para reuniones
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Repaso de una tanda de lanzamientos y proyectos destacados por la comunidad. En el bloque de agentes y herramientas de desarrollo, oMLX convierte un Mac en un servidor local de modelos con una caché KV persistente que promete respuestas en segundos, mientras que Superagent y Maritime exploran dar a cada agente un equipo o un ordenador aislado y persistente. Sigue una serie de utilidades de productividad: Ulpaso transcribe reuniones localmente a Markdown sin nube ni cuenta, Caplio organiza captur
Línea de tiempo
- 00:00:00 Apertura
- 00:00:39 oMLX: servidor local de modelos en Mac
- 00:02:15 Superagent: un agente con equipo completo
- 00:02:56 Maritime: computadoras dedicadas para agentes
- 00:04:21 Ulpaso: transcripción local en Markdown
- 00:05:41 Caplio: biblioteca privada de capturas
- 00:07:11 Edge Drop: portapapeles en el borde de Windows
- 00:08:37 Motion Studio: vídeos de lanzamiento con IA
- 00:09:59 Sayscroll: teleprompter que sigue tu voz
- 00:11:21 Murfy AI: agentes para redacción científica
- 00:12:53 RIP MY BUILD: obituarios de proyectos
Enlaces relacionados
- oMLX - Bri Product Hunt
- Superagent - Bri Product Hunt
- Maritime - Bri Product Hunt
- Ulpaso - Bri Product Hunt
- Caplio - Bri Product Hunt
- Edge Drop - Bri Product Hunt
- Topview Motion Studio - Bri Product Hunt
- Sayscroll - Bri Product Hunt
- Murfy AI - Bri Product Hunt
- RIP MY BUILD - Bri Product Hunt
Este episodio es producido por Bri. Bri usa tecnología avanzada de IA para convertir los feeds que te importan en podcasts pensados para escuchar. Puedes escribirnos a hi@bri.so.
Transcript
Clara Vega: Bienvenidos a Product Hunt diario, en Bri Radio. Soy Clara Vega, y hoy pasamos revista a los lanzamientos más llamativos de la semana.
Mateo Ruiz: Y yo soy Mateo Ruiz. Empezamos con oMLX, un servidor de inferencia de modelos de lenguaje para Mac que corre desde la barra de menú y está escrito en Swift.
Clara Vega: También veremos Superagent, y una plataforma de computadoras dedicadas para agentes de IA llamada Maritime, pensada para empresas que venden agentes.
Mateo Ruiz: Más adelante, herramientas para el Mac: Ulpaso, un editor local de Markdown para transcribir reuniones, y Caplio, que convierte capturas de pantalla en una biblioteca visual privada. Vamos con todo.
Clara Vega: Pasamos a oMLX, un servidor de inferencia de modelos de lenguaje para Mac que se ejecuta desde la barra de menú, escrito en Swift nativo —no en Electron— y publicado como código abierto bajo licencia Apache 2. Según su creador acorta las esperas de los agentes de codificación: Claude Code, Cursor y OpenClaw responderían en unos cinco segundos en lugar de noventa, aunque es una afirmación del fabricante, no un resultado verificado de forma independiente. La clave del sistema es una caché KV en dos niveles: los bloques calientes quedan en la RAM y los fríos van a la SSD con política LRU, guardados en formato safetensors. Como la caché sobrevive a los reinicios del servidor, los prefijos ya vistos se recuperan desde disco en milisegundos en lugar de recalcularse.
Mateo Ruiz: Esa persistencia en disco es justo lo que lo diferencia de las alternativas. Según sus preguntas frecuentes, lee la caché estándar de Hugging Face y la carpeta de LM Studio, así que no haría falta volver a descargar los modelos. La misma página afirma que Ollama y LM Studio invalidan toda la caché cuando el contexto cambia a mitad de sesión, mientras que oMLX la persiste en SSD. Por eso el tiempo hasta el primer token en la segunda interacción pasaría de entre treinta y noventa segundos a menos de cinco en contextos largos. Además admite a la vez modelos de texto, visión, OCR, embeddings y rerankers, con batching continuo, APIs compatibles con OpenAI y Anthropic, llamada de herramientas y soporte MCP, aunque los requisitos declarados son exigentes: Apple Silicon M1 o posterior, macOS 15 o superior y dieciséis gigabytes de RAM como mínimo.
Clara Vega: Superagent se presenta como "Claude Code para el resto de nosotros": la idea es que trabajar con un agente de codificación se sienta como usar una buena app de Mac y no como estar en una terminal. Según su descripción, le da al agente un equipo completo: un navegador real que maneja sobre tus sesiones ya iniciadas, un simulador de iOS que toca y desliza, tus archivos, un tablero que mantiene y rutinas programadas en un temporizador. Las conversaciones quedan en una barra lateral que puedes agrupar, sobreviven a los reinicios y nunca te roban el foco, y cada una corre sobre su propio worktree de git. Si vinculas el iPhone, el trabajo te sigue a donde vayas con cifrado de extremo a extremo; y no requiere cuenta, ni servidor, ni segunda factura porque es código abierto.
Mateo Ruiz: Maritime es una plataforma de computadoras dedicadas para ejecutar agentes de IA, pensada para empresas que venden agentes y necesitan correr cientos o miles de ellos sin montar su propia infraestructura. Según su cofundadora, cada cliente tiene su propio VM aislado y persistente, donde el agente conserva archivos, estado, sesiones de navegador y procesos en ejecución, mientras Maritime gestiona el sueño, el despertar y la escala automáticamente. La empresa afirma que un agente corre en una micro-VM con su propio kernel, con secretos cifrados en reposo montados solo en esa máquina, y que una llamada API crea una máquina dedicada etiquetada con los identificadores del cliente. Soporta OpenClaw, Hermes, ZeroClaw, CrewAI y LangGraph, con despliegue desde GitHub, CLI, SDK o Docker, y promete un despertar desde sueño de aproximadamente un segundo y un arranque en cerca de un minuto.
Clara Vega: Los precios empiezan en un dólar por agente al mes, con un plan gratuito de tres agentes, y suben por niveles: veinte dólares al mes con veinte agentes, cien al mes con cien, y quinientos al mes con quinientos, con recargos por separado para la RAM y la SSD adicionales. Pero un comentarista de la comunidad puso en duda justo el alcance de esa persistencia: preguntó qué sobrevive exactamente al ciclo de sueño y despertar, y señaló que si solo sobrevive el disco y el perfil del navegador se reinicia, los agentes tendrían que reautenticarse constantemente.
Clara Vega: Ulpaso es un editor local de Markdown para transcribir reuniones en el Mac. Según la descripción de su creador, basta con pulsar grabar: el micrófono y el audio del sistema se transcriben en el propio equipo, se organizan por hablante y se guardan en un archivo.md editable dentro de la carpeta de documentos. Se anuncia sin nube, sin inicio de sesión, sin cuenta, sin suscripción y sin telemetría, con licencia MIT y gratuito para siempre. El creador lo presenta como una reacción a las apps que piden primero la reunión, el correo y la tarjeta de crédito, y contrasta el producto con las apps de notas que cobran veinte dólares al mes.
Mateo Ruiz: En la discusión, un comentarista dice que la ausencia de inicio de sesión es justo lo que le convence, porque la mitad de esas apps piden cuenta primero; ese mismo comentarista pregunta si Ulpaso maneja a dos personas hablando a la vez, una capacidad que sigue sin confirmarse en el material disponible. Otro comentarista explica que elegiría Ulpaso frente a los bots anotadores con IA para llamadas de clientes donde se dicen en voz alta datos sensibles, como números de cuenta, no por el precio, sino porque un archivo.md plano en su propio disco es el único formato que confiaría para ese tipo de llamada. Eso sí, todas estas capacidades vienen de las descripciones del creador y de experiencias atribuidas en comentarios, no de resultados verificados de forma independiente.
Clara Vega: Caplio es una aplicación para Mac que convierte capturas de pantalla e imágenes dispersas en una biblioteca visual privada y buscable. Su creadora la construyó, según su propio relato, porque guardaba imágenes de referencia constantemente pero casi nunca podía volver a encontrarlas.
Mateo Ruiz: Y lo interesante es que todo queda en tu equipo: el reconocimiento de texto, la indexación y la búsqueda se hacen localmente en el Mac, y la desarrolladora declara que no se suben capturas ni texto extraído para procesamiento. La app observa las carpetas que eliges, extrae el texto con OCR en el dispositivo y te deja buscar por texto reconocido, nombre de archivo, categoría o app, además de filtrar por fecha y navegar por una línea de tiempo visual.
Clara Vega: También puede organizar archivos en carpetas por fecha o categoría de forma opcional, y puedes arrastrar una imagen directamente de Caplio a otra aplicación, documento o mensaje, o copiar o compartir la imagen, el texto extraído o ambos. Soporta PNG, JPEG, HEIC, TIFF y WebP, e incluye navegación por teclado, Quick Look, acceso desde la barra de menús y múltiples carpetas vigiladas. La versión más reciente es la uno punto uno punto dos, publicada el diecinueve de agosto.
Mateo Ruiz: Y la app es gratis con compras integradas: Caplio Pro cuesta un dólar con noventa y nueve centavos al mes, ocho dólares con noventa y nueve centavos al año, o veinticuatro dólares con noventa y nueve centavos como compra única de por vida. Requiere macOS 14.6 o posterior, es de la categoría de productividad y pesa cinco coma seis megabytes.
Clara Vega: Edge Drop es un portapapeles alojado en el borde de la pantalla de Windows: permanece invisible hasta que el cursor llega al borde y entonces se abre una repisa de portapapeles. Usa el arrastre nativo de Windows, no un pegado simulado: copias texto, capturas, archivos o enlaces y los arrastras directamente a cualquier aplicación. Permite apilar archivos y fijar elementos, no requiere atajos de teclado, bandeja del sistema ni cuenta, y el historial nunca sale del PC.
Mateo Ruiz: Es gratuito, de código abierto con licencia Apache-2.0, compatible con Windows 10 y 11, y está disponible en GitHub y en la Microsoft Store. Su creador, un maker en solitario llamado Deepender, explica que lo desarrolló porque Win+V lo obligaba a interrumpir el trabajo: copiar, cambiar de ventana, buscar en el historial, pegar, y repetir el proceso para llevar una captura a Photoshop. Con Edge Drop, el escritorio permanece clicable hasta que el cursor toca el borde; entonces se arrastra el elemento y se suelta.
Clara Vega: Estas descripciones del creador son afirmaciones, no resultados verificados de forma independiente. En la discusión de la comunidad, un usuario señaló que las capturas rompen su flujo: al copiar una, pierdes la anterior con la siguiente copia. Ese mismo usuario preguntó si los elementos fijados sobreviven a un reinicio o si la repisa se restablece, y la pregunta quedó sin respuesta en la evidencia disponible.
Mateo Ruiz: Otro usuario agradeció el producto diciendo que estaba buscando algo así, pero no hay datos de pruebas independientes ni de comportamiento en uso real.
Clara Vega: Topview, de su fundador Jensen, presentó en Product Hunt Motion Studio, un espacio de trabajo de inteligencia artificial para crear vídeos de lanzamiento para apps, hardware y nuevos productos, sin necesidad de aprender After Effects ni contratar un estudio de motion design. El propio Jensen lo describe como una versión temprana.
Mateo Ruiz: El flujo es narrativo: cuentas el producto, el mensaje y las escenas que quieres, subes imágenes de referencia del producto, la marca o la interfaz, eliges un estilo de motion pensado para historia de producto, fijas duración y relación de aspecto, y la IA convierte el brief en un proyecto de vídeo completo. Según el creador, combina modelos de vídeo de IA con una habilidad de motion design a medida, buscando acercar la calidad de After Effects sin su complejidad, tiempo ni coste.
Clara Vega: En los comentarios varios creadores lo valoraron para desarrolladores independientes y equipos pequeños donde la misma persona hace el contenido de lanzamiento. Un comentarista contó que su equipo suele conformarse con una grabación de pantalla porque el motion design lleva demasiado tiempo, y otro apreció que el flujo arranque con la historia del producto en lugar de generar visuales aleatorios.
Mateo Ruiz: También hubo consejos de edición: sugirieron poner la interfaz haciendo la acción real como primer fotograma y eliminar la tarjeta de título, y pidieron un modo que también genere imágenes fijas. Y quedan preguntas abiertas sin respuesta del equipo, por ejemplo si se incluyen música y efectos de sonido o si eso va aparte.
Mateo Ruiz: Sayscroll es un teleprompter de inteligencia artificial que funciona en el navegador y sigue tu voz. Pegas el guion, empiezas a hablar y las palabras se desvanecen a medida que las dices, con el texto siempre centrado en pantalla y sin velocidad de desplazamiento fija. El fabricante afirma que funciona en más de sesenta idiomas, incluso guiones que mezclan idiomas en el mismo párrafo, con una precisión de seguimiento del noventa y nueve por ciento.
Clara Vega: Su creador cuenta que lo hizo para resolver un problema propio: al grabar una entrevista para una aceleradora, ajustar manualmente la velocidad del teleprompter le hacía perder el sitio. Frente a los teleprompters tradicionales que exigen ajuste manual, Sayscroll afirma que espera cuando improvisas y se reengancha al volver al guion, incluso si saltas a otra sección. Está dirigido a creadores de YouTube, presentadores, educadores, podcasters y equipos de contenido, y sirve para vídeos, demos, presentaciones y contenido en vivo.
Mateo Ruiz: Incluye grabadora de vídeo integrada, con el guion superpuesto o en pantalla dividida, y controles de estudio: tamaño de texto, ancho de columna, alineación, fondo negro o blanco, pantalla completa y espejado horizontal y vertical para pantallas profesionales. Según la página del producto, las grabaciones y el guion quedan en el dispositivo y solo se transmite audio para la transcripción.
Clara Vega: Hay una demo gratuita con guiones de hasta setecientos caracteres, y la suscripción es por horas mensuales, contando solo el tiempo de micrófono en uso.
Mateo Ruiz: Pasando a otro lanzamiento, Murfy AI, de Murple Inc., se vende como un editor de LaTeX en línea y alternativa a Overleaf: no un asistente pegado al editor, sino un equipo de agentes de inteligencia artificial que redacta y revisa el artículo en contexto, corrige errores de compilación mostrando el arreglo como un diff que se acepta o rechaza, verifica las referencias y genera diapositivas Beamer.
Clara Vega: Su fundador, Shounan An, dice que escribió más de diez artículos aceptados en conferencias como AAAI, EMNLP, SIGGRAPH e IROS durante quince años, todos en Overleaf, y construyó Murfy porque la escritura, no la investigación, era la parte difícil. La revisión del borrador la hacen ocho lectores con tres modelos que verifican los hallazgos entre sí, hay edición en tiempo real con colaboradores ilimitados, historial de versiones y plantillas de conferencia, revista y tesis.
Mateo Ruiz: Es gratuito para empezar y no tiene precio por asiento; el plan Starter incluye mil créditos mensuales para inteligencia artificial. La empresa declara, como cifras autodeclaradas, más de ciento ochenta mil investigadores en ciento veinte países, setenta mil usuarios activos mensuales y un crecimiento del cincuenta al cien por ciento mensual, además de una compilación dos veces más rápida que Overleaf, treinta segundos gratis frente a diez y colaboradores ilimitados en lugar de uno en el plan gratuito. Ahora bien, un usuario que lo probó apuntó dos fallos que rompen esa imagen.
Clara Vega: El comentario reconoce que se siente rápido y que resuelve la colaboración múltiple, pero reportó dos fallos, y a partir de ahí la discusión añade realismo a la comparativa de la empresa.
Clara Vega: RIP MY BUILD se lanza como un cementerio de proyectos secundarios abandonados: un espacio para autopsias públicas y honestas. Cada obituario incluye el enlace original del proyecto, la causa de muerte, la lección aprendida y lo que el fundador construye a continuación, con página compartible, rosas de visitantes, adornos permanentes y una tabla de honor semanal. Navegar no requiere cuenta.
Clara Vega: La ficha del lanzamiento fija el precio en doce dólares por obituario, pero la propia web y un comentario de la comunidad dicen que publicar es gratis tras una revisión, así que el precio efectivo queda sin resolver. El sitio documenta siete obituarios comunitarios, once parcelas y diez mil setecientas horas de construcción.
Clara Vega: La tabla de honor de la semana del veinticuatro al treinta de agosto se reinicia cada lunes a medianoche, hora universal coordinada, y suma un punto por lectura, dos por compartir, tres por rosa y cinco por adornos. El obituario destacado es Logology, activo entre 2018 y 2023, firmado por Dagoberto Renouf y Lucie Baratte, clasificado como agotamiento y conflicto de cofundadores, con este epitafio: pasamos cinco años perfeccionando el producto y lo lanzamos demasiado despacio como para terminar la marca.
Mateo Ruiz: Y en la discusión se sentó la lección de fondo. Un creador contó que pulió el producto durante doce semanas antes de publicar una página de aterrizaje, y que una lista de espera lanzada en la primera semana le habría mostrado en días si alguien tenía interés real. Otro relató que su primer cliente de pago firmó, pagó y nunca inició sesión, y un comentario preguntó...
Mateo Ruiz: Hoy vimos cómo oMLX convierte tu Mac en un servidor local de modelos de lenguaje que responde en segundos, y cómo Superagent le da a tu agente de codificación una computadora completa, no solo una terminal.
Clara Vega: Exacto, dos formas muy concretas de acelerar y expandir lo que tu flujo de trabajo ya hace. Gracias por acompañarnos hasta el final.
Mateo Ruiz: Hasta la próxima entrega.