
0815 | Going Dark: hackeo policial, Firefox+uBlock, GLM-5.3 y HEIR
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Episodio que repasa las noticias y debates más destacados de Hacker News de la semana. Arranca con el debate sobre el acceso policial remoto a dispositivos y el giro hacia el autoalojamiento, sigue con el avance de Google en IA privada mediante cifrado homomórfico, y el fin del soporte de uBlock Origin en Chromium, que convierte a Firefox en el último gran refugio para bloquear anuncios. También se exploran proyectos DIY como convertir suscripciones RSS en un periódico de tinta electrónica, los
Línea de tiempo
- 00:00:00 Apertura
- 00:00:41 Going Dark: cuando el debate sobre cifrado cambia al acceso policial remoto
- 00:02:14 Google hace práctica la IA privada con cifrado homomórfico
- 00:04:17 Firefox, el último gran navegador con soporte para uBlock Origin
- 00:06:09 Convertir RSS en un periódico de tinta electrónica para dejar el móvil
- 00:08:21 GLM-5.3: el nuevo modelo frontera con capacidades cibernéticas emergentes
- 00:09:36 Qwen 3.8 27B: un modelo de pesos abiertos para hardware de consumo
- 00:10:49 DeepSeek introduce tarifas pico y valle con una subida considerable
- 00:12:01 ¿Por qué Opus 5 se siente peor al trabajar con él?
- 00:13:18 La «temuización» del software, los bienes digitales y los servicios
- 00:14:34 Dejen de enviarme pull requests gigantes: el caso de la CI de tamaño
- 00:15:56 Soup Raiders nativo: qué ganas construyendo tu propio motor de juego
- 00:17:26 Francia tumba la prohibición de redes sociales para menores de 15 años
- 00:18:54 El auge de las baterías domésticas recorta los precios mayoristas en Australia
- 00:20:45 Terremoto M7.7 en Indonesia: ¿un año con muchos sismos grandes?
Enlaces relacionados
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- GLM-5.3: Frontier coding with emergent cyber capabilities - Bri Hacker News Campaign Feed
- Qwen 3.8 27B - Bri Hacker News Campaign Feed
- DeepSeek peak/off-peak pricing update - Bri Hacker News Campaign Feed
- Why does Opus 5 feel worse to work with? - Bri Hacker News Campaign Feed
- The TEMU-Fication of Software, Digital Goods and Services - Bri Hacker News Campaign Feed
- Stop sending me huge PRs; a rant - Bri Hacker News Campaign Feed
- Soup Raiders goes native: What you gain by building your own game engine - Bri Hacker News Campaign Feed
- France's top court blocks social media ban for under-15s - Bri Hacker News Campaign Feed
- In Australia, a home battery boom has helped cut wholesale power prices - Bri Hacker News Campaign Feed
- Magnitude 7.7 Earthquake – 68 km NNW of Ende, Indonesia - Bri Hacker News Campaign Feed
Este episodio es producido por Bri. Bri usa tecnología avanzada de IA para convertir los feeds que te importan en podcasts pensados para escuchar. Puedes escribirnos a hi@bri.so.
Transcript
Clara Vega: Hola, bienvenidos a Hacker News diario con Bri. Yo soy Clara Vega. Hoy arrancamos con una mirada al lado más oscuro de la vigilancia, y a la era del hackeo por parte de las fuerzas de la ley.
Mateo Ruiz: Y yo soy Mateo Ruiz. Además, hablaremos de cómo Firefox se convierte en el último gran navegador que aún admite uBlock Origin, de un terremoto que sacudió Indonesia, y de una polémica decisión en Francia sobre los horarios laborales.
Clara Vega: También veremos novedades en el mundo del software abierto, desde compiladores hasta pesos cuantizados de modelos, y compartiremos historias que van de los RSS convertidos en periódicos digitales hasta los juegos indie que construyen su propio motor.
Mateo Ruiz: Un episodio cargado, así que acompáñennos.
Clara Vega: Empiezo con el que quizá sea el tema más inquietante de los últimos días en Hacker News: la era de los accesos policiales remotos a los dispositivos, y cómo el contenido cifrado se está quedando oscuro para los delincuentes, pero también para los usuarios. La discusión surge de una reflexión del blog de criptografía de Matthew Green, que sostiene que todo está a punto de volverse oscuro en el sentido de que cada vez más datos ya no se pueden abrir sin la cooperación de su propietario.
Mateo Ruiz: Y en el hilo, un comentario resume la conclusión práctica de muchos lectores: suena como un argumento muy fuerte para alojar uno mismo sus propios servicios y, en general, para tener el control del software que se usa. La idea es que si el acceso remoto vuelve los dispositivos ajenos vulnerables, la respuesta natural es no delegar tanto en servicios de terceros.
Clara Vega: Exacto, y el hilo va más allá: un segundo comentario matiza que esa autonomía también debería incluir a los agentes de inteligencia artificial y a los modelos. Señala que ahí el problema se complica, porque los modelos se vuelven problemáticos. Y es que muy probablemente ya existe, o va a existir, mucha presión alrededor de ese punto. La lógica es clara: si uno mismo hospeda sus datos, también querrá controlar quién ejecuta los asistentes que los procesan.
Mateo Ruiz: O sea, el debate no es solo sobre el cifrado en sí, sino sobre quién tiene la llave para abrir lo que hacemos en los dispositivos. Y ese giro hacia el autoalojamiento responde directamente a la sensación de que, si la policía puede entrar por la puerta de atrás, más vale tener una casa propia.
Clara Vega: Y ese es justamente el punto que cierra la conversación: la presión creciente sobre los modelos y los agentes sugiere que el control de la tecnología propia va a ser un tema cada vez más central para la comunidad técnica.
Mateo Ruiz: Y hablando de control y privacidad, Google acaba de dar un paso importante para que la inteligencia artificial privada sea realmente práctica. Publicó HEIR, un compilador de código abierto que añade a su kit de herramientas de computación privada. La idea es hacer viable la inferencia de IA sobre datos cifrados.
Clara Vega: HEIR viene de Intermediary Representation de cifrado homomórfico — Homomorphic Encryption Intermediate Representation, en inglés. Para resumirlo para quien lo escuche: el cifrado homomórfico permite hacer cálculos directamente sobre los datos cifrados y devolver un resultado también cifrado, sin exponer nunca la información subyacente. El artículo de Google explica que esto desplaza el equilibrio entre capacidad y privacidad, y que la discusión pasa a ser una cuestión de coste, un coste que aseguran está bajando rápido.
Mateo Ruiz: Y hay un detalle clave: a diferencia de soluciones basadas en hardware, las garantías de HEIR son puramente criptográficas. Es decir, no dependes de un chip de confianza, sino de las matemáticas. Pero ojo, que el hardware también juega su papel. Google dice que ha trabajado con varias empresas — Belfort, Niobium, Cornami y Optalysys — en aceleradores de hardware, y planea demostrar los beneficios de latencia de esos aceleradores próximamente.
Clara Vega: Y ya hay aplicaciones de demostración compiladas con HEIR. Por ejemplo, un modelo de recomendación profunda desarrollado con Belfort Labs, LG y la Universidad de Nueva York; detección de fraude de tarjetas de crédito con Niobium y hardshell.ai; detección de anomalías e intrusiones con el sistema Kitsune también junto a Niobium; y un detector de palabras de activación, como un asistente de voz, con Belfort Labs.
Mateo Ruiz: Conviene una matización: esas latencias que se presentan son de CPU de un solo hilo, y el código de los ejemplos está disponible en GitHub. Además, Google cita colaboraciones académicas amplias con universidades como Georgia Tech, Carnegie Mellon, la de California en Santa Bárbara, el Instituto de Tecnología de Illinois, Purdue, la de Edimburgo y la Tsinghua.
Clara Vega: En resumen, la promesa es que la privacidad deja de ser un lujo inalcanzable y se convierte en una decisión de coste, con soporte tanto criptográfico como académico y de hardware.
Mateo Ruiz: Y pasamos de la privacidad de los datos a la del navegador. Firefox es ahora el último navegador importante que sigue soportando uBlock Origin, ese bloqueador de anuncios tan popular. El artículo de PCWorld lo firman Viktor Eriksson y Joel Lee, y la noticia se apoya en un anuncio de Firefox en Bluesky del 10 de agosto de 2026: básicamente, que su soporte para uBlock Origin no va a ninguna parte.
Clara Vega: Mientras tanto, Microsoft Edge y otros navegadores basados en Chromium están eliminando uBlock Origin bajo la nueva arquitectura de extensiones, Manifest V3. Según el artículo, Edge bloqueará pronto uBlock Origin y otras extensiones de bloqueo de anuncios que funcionan con el esquema anterior, Manifest V2. El motivo técnico es que, una vez que Edge pase a Manifest V3, las extensiones no tendrán acceso a las funciones necesarias para identificar y bloquear anuncios durante la navegación y la reproducción de vídeo.
Mateo Ruiz: Aquí está el contexto que explica todo: Edge se basa en Chromium, el mismo motor que impulsa a Opera, Brave, Vivaldi y Samsung Browser. Fue Google quien inició la migración de Manifest V2 a V3, y Edge está siguiendo ese ejemplo. En cambio, Firefox es uno de los pocos navegadores que no usa Chromium. Y ahora es el único importante que soporta uBlock Origin, porque ni Safari ni DuckDuckGo, los otros dos grandes no basados en Chromium, lo soportan.
Clara Vega: O sea, que para el usuario que quiere bloquear anuncios de verdad, la puerta se estrecha muchísimo. Con cualquier otro navegador, tendrá que conformarse con uBlock Origin Lite, que es una versión con menos funciones y menos éxito de bloqueo, o con el bloqueo integrado del propio navegador. Y el artículo recoge una reacción de Bluesky que lo resume con humor: un usuario dice que esto es oficialmente la aplicación asesina de Firefox, que no volverá a Chrome mientras Firefox soporte uBlock Origin.
Mateo Ruiz: Y en el fondo, el mensaje para el oyente es práctico: si el bloqueo de anuncios te importa, Firefox se ha convertido en el único gran refugio disponible.
Clara Vega: Y cerramos con una idea encantadora que además conecta con lo que decíamos antes sobre controlar lo que uno usa. Una entrada de Hacker News habla de convertir las suscripciones RSS en un periódico de tinta electrónica para dejar de leer en el móvil. El autor explica que le encantan los blogs personales por entretenimiento y aprendizaje, sobre todo para seguir tendencias de ingeniería de software, pero casi siempre los leía en el teléfono, y eso le cansaba la vista.
Mateo Ruiz: La solución llegó con un lector de bolsillo de tinta electrónica, el X4 de Xteink, de unos 4,3 pulgadas, sin pantalla táctil, sin retroiluminación y sin biblioteca preinstalada. Lo pidió desde China a Alemania y temía que se quedara retenido en la aduana, pero no fue así. El dispositivo funciona con un firmware libre comunitario llamado Crosspoint, que según el artículo también funciona en otros dispositivos basados en el microcontrolador ESP32C3. Lo instaló con solo tres clics, copió un libro electrónico sin protección y le funcionó sin necesidad de tanto ajuste.
Clara Vega: Y aquí viene la parte realmente ingeniosa. Con ayuda de inteligencia artificial, el autor construyó su periódico en un par de minutos. Usa el servicio Feedbin y su interfaz de programación para obtener los artículos no leídos, marcarlos como leídos y generar un archivo de libro electrónico. Además, filtra los canales que no tienen sentido en tinta electrónica, como suscripciones a YouTube, blogs muy cargados de JavaScript o boletines de solo enlaces.
Mateo Ruiz: El proyecto se llama feedpaper, está en GitHub y puede instalarse con Homebrew. El autor explica que no le tenía sentido dar soporte a otro sistema operativo que no fuera macOS, aunque pide que le avisen si alguien no logra ejecutarlo manualmente. Y cuenta que termina leyendo el resultado en una cafetería al aire libre, con el teléfono en casa. Incluso invita a quien construya su propio feedpaper a enviarle una foto.
Clara Vega: Y en el hilo, hay un detalle que probablemente resuene con muchos: un comentarista dice que la falta de un cliente de RSS decente es una de las principales razones que lo mantienen usando la tecnología en el ecosistema que usa.
Mateo Ruiz: En el fondo, este proyecto es una lección de oxígeno digital: recuperar la lectura que uno eligió, en un dispositivo que no distrae, y con el control completo sobre qué entra en el papel digital. Y que quede claro: hacer esto es más sencillo de lo que parece, sobre todo si ya se usa un servicio como Feedbin.
Clara Vega: La noticia grande de esta semana en código abierto llegó el 14 de agosto, cuando Z.ai publicó GLM-5.3. El título del lanzamiento ya es bastante revelador: lo presentan como codificación fronteriza con capacidades cibernéticas emergentes.
Mateo Ruiz: Y lo interesante es que no hay nueva arquitectura detrás. Z.ai deja claro que parte de la misma base que GLM-5.2 y que cada mejora viene del post-entrenamiento, no del diseño del modelo en sí.
Clara Vega: Esa pila de post-entrenamiento es la que construyeron en la versión anterior: herramientas para procesar contexto largo de forma eficiente, aprendizaje por refuerzo en tareas de horizonte largo y entrenamiento asíncrono a gran escala. Durante el último mes lo que hicieron fue escalar entornos, diversidad de tareas y cómputo.
Mateo Ruiz: El resultado que afirman es que GLM-5.3 ya es el modelo de pesos abiertos más capaz para programar, con una mejora del cincuenta por ciento sobre su predecesor en su propio benchmark interno, y estado del arte en varias pruebas públicas.
Clara Vega: En su tabla comparativa, por ejemplo, en Terminal Bench 3.0 pasa de un 4,6 a un 28,3. Y en ciertas tareas de explotación de vulnerabilidades, más que duplica a GLM-5.2. Justo ahí es donde hablan de esa "capacidad cibernética emergente"
Clara Vega: Pasemos a Qwen, que publicó en Hugging Face los pesos cuantizados de su modelo denso Qwen3.8 de 27 mil millones de parámetros. Es la versión FP8, con licencia Apache 2.0.
Mateo Ruiz: La ficha lo define como la generación más capaz hasta la fecha de su familia abierta. Es un modelo nativo de visión y lenguaje, o sea, entiende imágenes y vídeos, con control flexible de pensamiento, orientado a llevar tareas complejas de varios pasos hasta el final de forma fiable.
Clara Vega: Lo práctico para quien quiera ejecutarlo en casa: la cuantización FP8 usa bloques finos de tamaño 128 y, según la propia ficha, rinde casi igual que el modelo original. Y es compatible con las librerías habituales: Transformers, vLLM, SGLang y TokenSpeed.
Mateo Ruiz: En Hacker News hubo bastante debate sobre qué versión es el mejor compromiso entre tamaño e inteligencia para hardware de consumo. Una persona recordaba que el 3.7 de 27B era probablemente el mejor punto, aunque otro usuario le corrigió que Qwen 3.7 nunca tuvo pesos abiertos y que seguramente se refería al 3.6.
Clara Vega: El autor del hilo lo resumía muy bien: llamó a este lanzamiento uno de los más importantes porque la mayoría de los casos de uso no necesitan el modelo frontera más caro, sino algo sólido que corra localmente.
Clara Vega: Cambiando de tema a DeepSeek, que anunció la disponibilidad general de V4-Pro e introduce tarifas por horas pico y valle en su API, con efecto desde el 16 de agosto a las 16:00 UTC.
Mateo Ruiz: La idea de fondo es que las horas valle cuestan un cincuenta por ciento menos que las pico, para que las cargas de trabajo se puedan programar con más flexibilidad. Además destacan mejoras de agente, esfuerzo de razonamiento ajustable según la complejidad de la tarea y soporte nativo de la API Responses de OpenAI, optimizado para Codex.
Clara Vega: Pero la parte que encendió el debate en Hacker News fue el precio. Un usuario señaló que la salida de Flash en horas pico queda en 1,32 dólares por millón de tokens, frente a los 0,28 actuales, y que eso es casi un orden de magnitud más caro que el proveedor más barato.
Mateo Ruiz: Otro participante respondió que la mitad en horas valle es un alivio, y que la mayoría de los lugares de trabajo occidentales se beneficiarán de estos precios más bajos. Aunque también hubo quien señaló que las horas pico, centradas en la franja de 01:00 a 10:00 UTC, en la práctica suponen un aumento del doble para clientes europeos y estadounidenses.
Clara Vega: Al final, la conclusión práctica es que quien pueda desplazar su carga hacia horas valle sale ganando, pero quien dependa de las horas pico va a notar bastante el sobrecoste.
Clara Vega: Para cerrar, un ensayo que está generando mucha conversación: "¿Por qué Opus 5 se siente peor al trabajar con él?" Un desarrollador comparte una impresión que varios colegas también tienen: usar Opus 5 se siente como un paso atrás frente a Opus 4.7, 4.8 y hasta Fable.
Mateo Ruiz: Y ojo, que no está diciendo que Opus 5 sea menos capaz. De hecho, en benchmarks es más fuerte que las versiones anteriores e incluso compite con Fable. El problema es de sensación en el trabajo real: los modelos anteriores se detienen a preguntar cuando la intención no está clara, no dan por supuestas las cosas y no reinterpretan los planes sin consultar. Opus 5, en cambio, exige un cuidado constante.
Clara Vega: Como especulación, el autor lo atribuye a dos presiones en los laboratorios frontera: el impulso hacia una IA auto-mejorable y la presión por los benchmarks. Si un modelo se selecciona por rendimiento en pruebas, es lógico que tienda a suponer con audacia y a no pedir aclaraciones, justo lo contrario de lo que uno quiere de un agente de código.
Mateo Ruiz: En el hilo hubo un detalle que me llamó la atención: varios usuarios mencionaron que trabajar con estos modelos en un idioma que no sea inglés tiende a dar peores resultados, con errores o palabras "aproximadas". Y eso nos deja una buena pregunta para la conversación que sigue: si el problema es del modelo, del harness o del idioma en el que elegimos hablarle.
Clara Vega: Empecemos con una hipótesis que seguramente va a provocar debate. Marius publicó un ensayo que bautiza como la «temuización» del software, los bienes digitales y los servicios. Y antes de nada, aclaro: él mismo lo presenta como opinión y especulación sobre un futuro que aún no ha llegado, no como un hecho consumado.
Mateo Ruiz: Y la idea central es muy provocadora: que la mayor parte de lo que consumimos, sea software, libros, música o cine, va a ser cada vez más barato, más abundante y notablemente peor. Mientras tanto, lo hecho por humanos quedaría relegado a un segmento de lujo propio.
Clara Vega: Para ilustrarlo recurre a lo que ya pasó con los bienes físicos. Temu, Shein y compañía construyeron negocios gigantescos produciendo tan barato y tan rápido que el producto solo tenía que «verse lo bastante bien en la pantalla de un teléfono», aunque se rompiera en una semana. Y los costos invisibles, dice, se repartieron en vertederos, pulmones y personas que nunca conoceremos.
Mateo Ruiz: Y su apuesta es que si en lo físico el truco fue externalizar costos, en lo digital el equivalente es la inteligencia artificial como mano de obra barata. El costo externalizado sería la calidad, porque la calidad exige artesanía para producirse y atención para percibirse.
Clara Vega: El resultado previsto: un mercado de dos niveles. Un nivel inferior enorme y muy rentable de contenido generado por IA, y arriba un segmento más pequeño y caro reservado al trabajo hecho a mano.
Mateo Ruiz: Cambiando de tercio, hay un hilo que abre con un lamento que muchos revisores de código van a sentir como propio. Pete Mertz, en su plataforma de historias Small, publicó el 14 de agosto un alegato titulado «Dejen de enviarme pull requests gigantes», y dice estar cansado de revisar cambios de mil a tres mil líneas.
Clara Vega: Su punto central es interesante porque ataca una lógica que muchos dan por buena. La gente defiende los cambios pequeños no porque sean más fáciles de escribir, sino por el beneficio de quien los revisa. Y ante el argumento de que «no funciona sin todo el diff», responde que no se trata de tener piezas terminadas, sino de piezas digeribles, comprensibles.
Mateo Ruiz: Sin datos que lo respalden, especula que el tiempo de comprender código crece de forma exponencial con el número de líneas. Y también protesta contra los comentarios de cincuenta líneas: si una variable se llama bien, dice, nueve de cada diez veces se entiende sola; si no, mejor renombrarla.
Clara Vega: A los maximalistas de la IA que sugieren usar otra IA para entenderlo, les responde con una contradicción: si reingieres código que ya fue hecho por IA, estás gastando tokens sin ganar claridad; y si usas otro modelo para revisar, ¿por qué entonces someterlo a revisión humana?
Mateo Ruiz: Cierra comparando con React en sus inicios: no se aceptaban cambios grandes por el mismo motivo. Y hay un añadido con una sospecha socarrona: quizá esos cambios gigantes buscan que el revisor se rinda a mitad y apruebe de puro cansancio. Bien jugado, como dice él mismo.
Clara Vega: Hay otro hilo que plantea la pregunta inversa, casi en la misma dirección: ¿y si la solución fuera construir tu propio motor de juego? Elias Farhan defiende esa idea en un artículo sobre el port nativo de su juego Soup Raiders.
Mateo Ruiz: Y hay un dato muy llamativo de fondo. Según VGInsights, solo alrededor del 13 por ciento de los juegos publicados en Steam en 2024 usaron su propio motor, frente al 71 por ciento en 2012. Pero ojo con el matiz del revés: esos mismos juegos representaron el 43 por ciento de las unidades vendidas el año pasado.
Clara Vega: El artículo distingue entre motor propio, como SDL3 con Assimp o un renderer escrito desde cero, y las herramientas comerciales, aunque las extiendas con tu propio código. Y como ejemplos de motores propios cita a Bastion, Factorio, Stardew Valley y Shovel Knight, mientras que destaca hitos hechos con Unity: Hollow Knight, Cuphead o Outer Wilds.
Mateo Ruiz: La conversación en los comentarios trae los matices importantes. Algunos recuerdan que la categoría «otros» no equivale a «motor propio»: muy pocos juegos realmente construyen el suyo. Otros ponen contraejemplos rotundos, como Minecraft, Dwarf Fortress o Animal Well, y señalan que muchos grandes motores, incluido Source o Unreal, nacieron como juegos antes de extraer el motor.
Clara Vega: Y está la frase de Tyler Glaiel que lo resume: no vas a hacer algo mejor que Unity, Unreal, Godot o GameMaker en general, solo para casos de uso muy específicos. Y hay quien apunta al sesgo de supervivencia: antes era más fácil construir un motor porque las exigencias gráficas y de los jugadores eran menores.
Mateo Ruiz: Cerramos con una noticia regulatoria que llega desde Francia. Este viernes 14 de agosto, el máximo tribunal del país, el Consejo Constitucional, tumbó un proyecto de ley que prohibía el acceso a redes sociales a los menores de 15 años. Un duro revés para el presidente Emmanuel Macron, que pidió a su gobierno reescribir la legislación.
Clara Vega: ¿Y cuál fue el motivo? El tribunal consideró que el proyecto vulneraba la libertad de expresión y comunicación de forma desproporcionada, y que no ofrecía las garantías legales necesarias para proteger la vida privada. Además criticó que se exigiera a todos prueba de edad sin especificar bien las condiciones y los límites de cómo debía acreditarse.
Mateo Ruiz: Para ubicarnos: la ley habría impedido abrir una cuenta a menores de 15 años a partir del 1 de septiembre, y las cuentas ya existentes deberían cerrarse en cuatro meses, con verificación de edad aprobada por el regulador francés de privacidad. Los legisladores franceses la habían aprobado en julio, convirtiéndose en los primeros de Europa en seguir la estela de Australia.
Clara Vega: Australia fue pionera con su prohibición para menores de 16 años en plataformas como Facebook, Snapchat, TikTok o YouTube, y ahora se plantea sanciones más estrictas porque los datos mostraron resultados mixtos. China, los Emiratos Árabes Unidos y Turquía también han movido ficha en ese terreno.
Mateo Ruiz: Así que la tensión es la misma en varios países: cómo proteger a los menores sin chocar con libertades fundamentales. La decisión francesa deja claro que en Europa ese equilibrio no se cierra solo con una prohibición simple, y la pelota vuelve a estar en el campo del gobierno para volver a intentarlo.
Clara Vega: Hablemos del auge de las baterías domésticas en Australia. Hace poco más de un año, el país lanzó un programa para subvencionar fuertemente las baterías de los hogares, y esta semana los funcionarios anunciaron que ya se han instalado más de quinientas mil baterías bajo ese plan. El ministro de Energía, Chris Bowen, dijo que Australia tiene ahora más baterías domésticas que Estados Unidos, cuya población es doce veces mayor. Y lo calificó como una historia de relevancia global lograda por los hogares australianos.
Mateo Ruiz: Hay que poner esto en contexto: Australia ya era líder mundial en energía solar en tejados, con paneles en más de una de cada tres viviendas. Pero ese excedente solar creaba un dilema. Cuando el sol brilla con fuerza, los precios de la electricidad se desploman, las centrales centralizadas se ven forzadas a desconectarse, y gran parte de esa energía se desperdicia.
Clara Vega: La batería doméstica es justo la solución a ese problema. El programa, lanzado en julio de 2025, ofrece un treinta por ciento de descuento en sistemas de baterías residenciales conectados a instalaciones solares. Así los hogares pueden guardar ese excedente del mediodía y usarlo cuando más lo necesitan, en lugar de tirarlo.
Mateo Ruiz: Y el efecto se nota en el mercado. El gobierno también ofrece electricidad gratuita a primera hora de la tarde a los hogares de Queensland, Nueva Gales del Sur y Australia del Sur, tengan o no paneles solares, justo para fomentar que se usen electrodomésticos o se carguen vehículos eléctricos en esa ventana.
Clara Vega: Bowen aseguró que el programa de baterías ha sido el factor principal de la caída del cuarenta y siete por ciento del precio mayorista de la energía en Australia en los últimos doce meses. O sea, aproximadamente a la mitad. Un cambio enorme para los consumidores y para la red eléctrica.
Mateo Ruiz: Y la tendencia no se detiene. Según Bloomberg, Australia va camino de más que duplicar este año su capacidad de baterías domésticas. Un dato que refuerza la idea del ministro: lo que está pasando en los tejados australianos se está convirtiendo en una referencia para el resto del mundo.
Clara Vega: Pasando a otro tema, hubo un terremoto de magnitud siete coma siete a unos sesenta y ocho kilómetros al noroeste de Ende, en Indonesia, reportado por el servicio geológico de Estados Unidos. Y en las discusiones, varios comentaristas coincidieron en algo: este año parece que hay muchos sismos grandes.
Mateo Ruiz: Es una duda comprensible. Un comentarista señaló que, aunque los grandes terremotos son efectivamente aleatorios, ignorando las réplicas, se siente como un año con muchos. Otro compartió la misma sensación y llegó a preguntarse por qué una página de seguimiento indicaba cero terremotos de magnitud superior a dos coma cinco este año.
Clara Vega: Y ahí apareció la explicación más interesante. Un comentarista citó una nota según la cual el aparente aumento del total de terremotos desde más o menos 2020 se debe a la creciente cantidad de estaciones sísmicas instaladas en el parque desde ese año. Estaciones capaces de detectar sismos mucho más pequeños, de magnitud igual o inferior a cero coma cinco. Para los sismos de magnitud igual o superior a uno, la tasa se ha mantenido más o menos igual.
Mateo Ruiz: O sea, no estamos viendo una Tierra más movida, sino más sensores escuchando. Otro participante aportó datos de una lista de Wikipedia: van setenta y seis sismos de magnitud siete o superior en lo que va de la década, incluidos diez este año. Pero al consultar la lista completa de terremotos de 2026, otro concluyó que no necesariamente es peor que años anteriores. La respuesta práctica fue que lo que pasa es que la comunidad está destacando muchos este año.
Clara Vega: Y hubo también la pregunta de si un sismo así puede generar un tsunami. La respuesta que se manejó fue que probablemente solo uno pequeño y localizado. Alguien explicó que los tsunamis solo son un problema cerca de la costa; en mar abierto es apenas una ola suave, y en un barco lo más seguro es prácticamente no notarlo.
Mateo Ruiz: Un detalle curioso: un comentarista iba a tomar el ferry de Lombok a Bali, en plena zona del sismo, y mencionó que dos ferris ya se habían quemado en las últimas dos semanas. Una coincidencia que hace que uno recuerde lo impredecible que puede ser el riesgo real en la región. Lo importante es separar lo que es ruido de lo que es señal: más detección, no más terremotos.
Clara Vega: Y con eso, cerramos el repaso de hoy. Hemos hablado de cómo la policía entra en la era del hackeo, del adiós de Firefox a uBlock Origin, de los nuevos modelos como GLM 5.3 y Qwen 3.8, y de la ya famosa cuenta regresiva para que DeepSeek ajuste sus precios por horario.
Mateo Ruiz: También dimos un vistazo al debate sobre la inteligencia artificial, a si Opus 5 se siente peor de trabajar, a cómo el software se parece cada vez más a las apps de compras online, y por supuesto, al terremoto de magnitud 7,7 frente a las costas de Indonesia.
Clara Vega: En resumen: el código, la IA y la criptografía vuelven a ser el centro de la conversación tecnológica. Gracias por acompañarnos y nos escuchamos en la próxima edición.